No todo el tráfico es humano; ofrecemos tecnología que distingue entre bots "buenos" (como Google) y bots maliciosos que intentan robar precios, inventarios o realizar fraudes. Al bloquear el tráfico automatizado no deseado.
Protección web empresarial con Firewall de aplicaciones web (WAF)
Nuestro firewall de aplicaciones web (WAF) protege aplicaciones y API, detecta amenazas en tiempo real y mejora el rendimiento con seguridad en el edge.
WAF: Seguridad y visibilidad frente a las amenazas
Nuestro WAF de nueva generación analiza el tráfico en tiempo real en busca de peticiones maliciosas y riesgos de seguridad, protegiendo tus sitios y tus API de los ataques de aplicaciónes. Te ofrecemos visibilidad sobre las amenazas para actuar inmediatamente frente a ellas de manera sencilla y accesible.
Anti-DDoS: Protección en el edge
Con nuestra tecnología, realizamos un exhaustivo análisis del tráfico para identificar patrones maliciosos y comportamientos anómalos, permitiendo una respuesta proactiva a posibles amenazas impidiendo que se acerque al origen y garantizando que el tráfico legítimo no se vea afectado.
Bot Mitigation: Protección frente a bots que simulan ser humanos
Es una solución en el edge que detecta y da respuesta al tráfico sintético malicioso sin afectar al tráfico esencial para el negocio. Protege en tiempo real las páginas web, aplicaciones y API de la acción de los bots más peligrosos que emulan el comportamiento humano.
Detección de anomalías: Visibilidad completa de tu entorno
El sistema busca activamente patrones en el tráfico de tus sitios web y te notifica si se produce una anomalía, ofreciendo la posibilidad de accionar nuestros sistemas para, llegado el momento, reaccionar a un incidente.
IP Analysis
Solución de vanguardia accesible via API que proporciona información en tiempo real sobre la actividad IP, garantizando que tu equipo de seguridad pueda priorizar las tareas mejorando la eficiencia general. En NDC Solutions, filtramos de manera eficiente el ruido de fondo de internet descartando el tráfico no deseado que obstruye tus sistemas y satura tus herramientas de seguridad.

Preguntas frecuentes
El Anti-DDoS actúa como un escudo volumétrico que absorbe ataques masivos de tráfico que intentan tumbar su servidor. Simultáneamente, el WAF analiza el contenido de las solicitudes legítimas para bloquear ataques sofisticados (como inyecciones SQL) que intentan robar datos, asegurando que su web esté siempre en línea y segura.
La CDN distribuye el contenido de su web en servidores globales, lo que acelera la carga para sus usuarios finales. En términos de seguridad, actúa como una primera línea de defensa perimetral: el tráfico malicioso se detiene en nuestros servidores externos antes de que pueda llegar siquiera a su infraestructura central.
Ofrecemos un sistema de reputación global que analiza cada IP en tiempo real. Si una dirección tiene historial de ataques, proviene de una red sospechosa o está vinculada a actividades ilícitas en otros lugares del mundo, se le bloquea o se le solicita un desafío adicional (Captcha) antes de permitirle interactuar con su sitio.
Un firewall de aplicaciones web ayuda a cumplir estándares de seguridad al proporcionar controles avanzados sobre el tráfico de aplicaciones. Permite registrar actividad, bloquear accesos no autorizados y demostrar que existen medidas activas de protección.
Esto es especialmente relevante para normativas que requieren protección de datos y monitoreo continuo. El WAF genera registros detallados que pueden ser utilizados en auditorías y análisis de incidentes.
Para las empresas, esto simplifica el cumplimiento normativo y reduce el riesgo de sanciones. También mejora la postura de seguridad frente a clientes y socios.
Cuando se integra con soluciones como seguridad de red, se obtiene una cobertura aún más completa.
Un firewall de aplicaciones web funciona interceptando el tráfico entre el usuario y la aplicación, analizando cada solicitud antes de que llegue al servidor. Utiliza reglas predefinidas, inteligencia de amenazas y análisis de comportamiento para identificar actividades sospechosas.
El sistema puede detectar patrones típicos de ataques, como intentos de inyección de código o acceso no autorizado. Cuando identifica una amenaza, bloquea la solicitud automáticamente o aplica medidas de mitigación. Esto ocurre en milisegundos, sin afectar la experiencia del usuario legítimo.
Además, el WAF moderno se apoya en tecnologías en el edge, lo que permite filtrar el tráfico antes de que alcance la infraestructura principal. Esto reduce la carga sobre los servidores y mejora el rendimiento general.
Para las empresas, esta capacidad en tiempo real es clave. Permite prevenir incidentes antes de que impacten la operación, manteniendo la disponibilidad de los servicios digitales y reduciendo el riesgo de interrupciones.
Un firewall de aplicaciones web no solo protege, también mejora el rendimiento al filtrar tráfico innecesario y optimizar la entrega de contenido. Al operar en el edge, puede servir contenido desde ubicaciones cercanas al usuario, reduciendo la latencia.
Además, al bloquear tráfico malicioso, libera recursos del servidor que pueden ser utilizados para atender solicitudes legítimas. Esto mejora la velocidad de carga y la estabilidad de la aplicación.
Para las empresas, esto se traduce en mejor experiencia de usuario, mayor conversión y menor tasa de abandono. En plataformas digitales, el rendimiento es un factor clave para el éxito.
El WAF se convierte así en una solución dual que combina seguridad y optimización en una sola capa tecnológica.
Un firewall de aplicaciones web contribuye a la mitigación de ataques DDoS al filtrar tráfico malicioso y detectar patrones anómalos en tiempo real. Aunque existen soluciones específicas Anti-DDoS, el WAF actúa como una primera línea de defensa en la capa de aplicación.
El sistema identifica solicitudes repetitivas, comportamientos automatizados y picos de tráfico inusuales. A partir de esto, puede bloquear o limitar conexiones, evitando que los servidores se saturen. Además, al operar en el edge, reduce la carga antes de que el tráfico llegue a la infraestructura principal.
Para las empresas, esto es clave para mantener la disponibilidad de sus servicios digitales. Un ataque DDoS puede generar interrupciones costosas y afectar la experiencia del cliente. El WAF ayuda a mitigar estos riesgos y a garantizar que el tráfico legítimo continúe fluyendo.
Cuando se combina con otras soluciones de seguridad de red, la protección es aún más robusta.
Un firewall de aplicaciones web y un firewall de nueva generación (NGFW) cumplen funciones complementarias dentro de una arquitectura de seguridad. El NGFW protege la red y el tráfico general, mientras que el WAF se enfoca específicamente en aplicaciones web y API.
El NGFW analiza paquetes de red, controla accesos y previene intrusiones a nivel de infraestructura. En cambio, el WAF entiende el comportamiento de las aplicaciones y puede detectar ataques que operan dentro de solicitudes web aparentemente legítimas.
Para una empresa, utilizar ambos es fundamental. El NGFW protege el perímetro y el tráfico interno, mientras que el WAF protege los activos digitales expuestos al público. Esta combinación crea una defensa en profundidad que reduce significativamente la superficie de ataque.
Implementar solo uno de los dos deja brechas. Juntos, ofrecen una cobertura completa que protege tanto la red como las aplicaciones críticas del negocio.
Sí, un firewall de aplicaciones web está diseñado para escalar con el crecimiento de la empresa. Puede adaptarse a mayor tráfico, nuevas aplicaciones y entornos distribuidos sin comprometer la seguridad.
Además, se integra con soluciones como control de identidad y acceso para reforzar la protección a medida que la organización evoluciona.
Esto permite mantener una arquitectura segura y preparada para el crecimiento continuo.
Sí, un firewall de aplicaciones web incluye capacidades avanzadas de mitigación de bots. Estos sistemas analizan el comportamiento del tráfico para distinguir entre usuarios legítimos y bots automatizados que simulan comportamiento humano.
El WAF puede detectar patrones como solicitudes repetitivas, navegación no natural y uso de scripts automatizados. A partir de esto, bloquea o limita el acceso de estos bots sin afectar la experiencia de usuarios reales.
Esto es clave para proteger aplicaciones de scraping, fraude, abuso de recursos y ataques automatizados. Además, reduce la carga en los servidores, mejorando el rendimiento general.
Para empresas con presencia digital, controlar el tráfico automatizado es esencial para proteger datos, mantener la integridad de sus sistemas y asegurar una operación eficiente.
Las API son uno de los principales vectores de ataque en entornos digitales modernos. Un firewall de aplicaciones web protege estas interfaces analizando cada solicitud y validando que cumpla con los parámetros esperados.
El WAF puede detectar accesos no autorizados, manipulación de datos y uso indebido de endpoints. Esto es fundamental para evitar fugas de información y garantizar la integridad de los sistemas.
Además, proporciona visibilidad sobre cómo se utilizan las API, permitiendo identificar patrones anómalos y mejorar la seguridad de forma continua. Para empresas que dependen de integraciones y servicios digitales, esta protección es crítica.
Al combinarse con control de identidad y acceso, se asegura que tanto usuarios como sistemas estén correctamente autenticados antes de acceder a los recursos.
Un firewall de aplicaciones web protege aplicaciones web y API frente a ataques dirigidos a la capa de aplicación. Esto incluye amenazas como inyección SQL, cross-site scripting, explotación de vulnerabilidades y tráfico automatizado malicioso. A diferencia de un firewall tradicional que se enfoca en red, el WAF analiza solicitudes HTTP y HTTPS en tiempo real.
El sistema evalúa cada petición entrante para determinar si es legítima o representa un riesgo. Esto permite bloquear ataques antes de que lleguen a los servidores, reduciendo la exposición de la infraestructura. Además, proporciona visibilidad completa sobre patrones de tráfico, intentos de intrusión y comportamiento de usuarios.
Para una empresa, esto significa proteger activos digitales críticos como sitios web, plataformas eCommerce y API. También mejora la estabilidad operativa, ya que evita interrupciones causadas por ataques. En un entorno donde las aplicaciones son el núcleo del negocio, el WAF se convierte en una capa esencial de seguridad que protege tanto la operación como la reputación.
Un firewall de aplicaciones web ofrece visibilidad completa sobre el tráfico de aplicaciones, incluyendo usuarios, solicitudes, intentos de ataque y patrones de comportamiento.
Esto permite identificar vulnerabilidades, detectar tendencias y mejorar continuamente la seguridad. También facilita la toma de decisiones estratégicas basadas en datos reales.
Para las empresas, esta visibilidad es clave para anticiparse a amenazas y optimizar la operación digital.
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